Mostrando entradas con la etiqueta solo por felicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta solo por felicidad. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de diciembre de 2014

Una víctima casi perfecta




Mientras pensaba no me mires así,
Y fingía no entender, ya sabía lo que querías de mí…

     Él sonríe,
     Y no sabe que su sonrisa es su mejor arma (sí que lo sabe).
     Él me besa,
     Y mi alma se enamora.

Mientras beso sus labios,
Y siento sus brazos como una extensión de los míos…

    Él sujeta mi rostro,
    Y comienza asomar el delirio.
    Él descubre mi blusa,
    Y sonrió con maldad ante la espera.

Mientras mi lado salvaje se va armando de coraje,
Y percibo mi desnudez en medio de su calidez…

   Él recorre mi cuerpo,
   Y dudo si fue un error o un acierto.
   Él es deseo,
   Y pensar que solo inicio como un presentimiento.

Mientras me acaricia, lo siento prisionero,
una víctima que cayó en su propio juego…

    Él es miel,
    Un sabor que penetra en la piel.
    Él viene a mí,
    Y yo solo atino a dejarme ir.

Mientras pienso todo esto, me calmo;
Y descubro en mi interior esa dulce comunión entre dos mortales…

"Me besaste esa noche cual si fuera el último día de tu boca...
 Es tu cara de niño y esa risa nerviosa..."

lunes, 8 de diciembre de 2014

25 noches




De noches oscuras, inciertas, heladas y a veces mezquinas emerge un suspiro…
Los socios del dolor unidos nuevamente, la coincidencia prepara el lugar, la suerte el momento, el  destino las miradas, cupido las flechas…y de pronto despierto junto aquel niño.
Historia terminada, pienso, y me preparo asumir madura el sinsabor de su partida.

De noches de ficción a noches entre amigos, ya suman dos en compañía…
Una tercera luna acaba por sembrarme un rio de quizás: quizá no debo correr, quizá es momento de estirar las alas, quizá ya no duele volar, quizá debo cambiar la oscuridad por la luz de su sonrisa, quizá la incertidumbre por sus fuertes hombros, quizá el frio por su calor y quizás las migajas por todo su amor… y me quedo pensando en los quizás.

De noches de llamadas, de apodos y de risas, ya suman 24 mis idas y venidas…
Una pregunta me enmudece; no quiero despertar en medio del cuento, no quiero intentar tocarte y ver cómo te conviertes en arena, no quiero, no quiero; y mil veces te quiero…

De noches de miedo y desconfianza emergen concejos…
Sonríe y vive el día a día; el tiempo hablara y veremos lo que pasa, después de todo, aun te quedan tu 6 vidas de gata…

"Y de pronto te vi y pensé que nunca más iba a quererme despertar, 
lejos de ti”