miércoles, 18 de octubre de 2017

Si yo no te tengo a ti...





Yo no tengo nada que me haga sonreír
Nadie que me abrace fuerte y me haga feliz
No tengo nada que hacer, no tengo por que vivir
No tengo nada de nada, si no te tengo a ti
Y solo quiero que estés cerca de mi

Yo no tengo nadie sobre quien escribir
Nadie que se enfade y nadie con quien discutir
No tengo a nadie con quien intentar sobrevivir
No tengo con quien bailar
Descalzos por Madrid

Si yo no te tengo a ti, si no estas cerca de mi
Si no me besas ni abrazas, que sera de mi sin ti
Si yo no te tengo a ti, para que quiero vivir
Si yo no te tengo a ti

Si yo no te tengo a ti para que seguir
Para que escribir canciones
A quien quiero mentir?
Para que un par de palabras, te quiero y No llorare
Para que todas esas lagrimas
Que caen sobre un papel

Si yo no te tengo a ti, si no estas cerca de mi
Si no me besas ni abrazas, que sera de mi sin ti
Si yo no te tengo a ti, para que quiero vivir
Si yo no te tengo a ti

Si yo no te tengo a ti
Si yo no te tengo a ti
Si yo no te tengo a ti
si no estas cerca de mi
Si yo no te tengo a ti
Si no me besas ni abrazas, que sera de mi sin ti


Si yo no te tengo a ti para que quiero vivir 

miércoles, 26 de julio de 2017

El tiempo no hace amigos


Hoy caí en la cuenta que ya van casi tres meses de tu ausencia. Tres meses de muchos cambios; cosas buenas y malas, pero más que otra cosa de madurar. Y es que madurar es lo que nos hace enfrentar cada reto de la mejor manera, dar lo mejor de uno mismo en el momento en que se presenta y sobre todo aprender a vivir y disfrutar (o asumir) lo que nos pasa.

Eh pasado días encerrada en mi mundo; me encerré porque necesitaba llorar, sufrir, desesperarme; pero más que nada sentir. Pero, ¿sentir qué?, llevo años sintiendo dudas y miedos, así que no puedo decir que no sentía, claro que sentía, pero era tanto el miedo, que casi no le dejaba espacio a los demás sentimientos; es como si solo existiera una pequeña puerta, pero había un filtro imaginario que solo dejaba entrar a los de siempre, los demás sentimientos se quedaban afuera, haciendo cola, siempre rondando pero nunca ingresaban.

Llegué a un punto donde los consejos, los hubiera, los culpables o las lágrimas salían sobrando, o como se dice comúnmente, toque fondo. Y bueno, ¿qué sigue luego de estar en lo más profundo del pozo? Pues buscar las formas de salir; siendo como soy y estando tan acostumbrada a esconder mis debilidades, empecé con lo obvio, llámese eliminarte de todo lo que pudiera hacer que me comunicara contigo en un momento de debilidad, dejar de preguntar por ti al único amigo en común, que al final no tiene la culpa de todas mis niñerías, pero bien que ha aguantado ataques de tristeza, de rabietas y de soledad…(si algún día lees esto, infinitas gracias!!!), prohibirle a mis amigos preguntar por ti (porque cada que lo hacen solo me jalan hacia el pasado, y el triste circulo de recaída se repite), guardar peluches, cartas, contratos y todo recuerdo físico en un lugar al que no puedo acceder fácilmente (no te preocupes, adoro demasiado mis peluches para hacerles daño o botarlos), pero sobre todo ACEPTAR.

Y si, ACEPTAR, así con letras mayúsculas; y es que necesito aceptar, reconciliar y crecer. Aceptar que te perdí y nuestra historia no tiene segunda parte (aunque en realidad sería algo así como la cuarta), aceptar que ahora tengo una vida en la que ya no estás tú, tus abrazos, o tu respaldo a mis locuras… Y aunque aceptar fue muy muy difícil, lo que viene después tampoco es que sea sencillo, y es que una parte de mí siempre quiere culparse, quiere regresar al pasado y abofetearse a sí misma, pero bueno, tenemos aún mucho camino para seguir trabajando en reconciliar, en dejar de pensar en los hubiera y en los infinitos mundos alternos donde estamos juntos y todo es diferente. Dejar de culparme no será fácil, pero cada día me levanto con más voluntad de hacerlo, y aunque la mayoría de días no lo logro, hay algunos días en que todo va bien e incluso puedo sonreír. Crecer sin embargo será la peor parte; crecer implica volver al mundo, volver a confiar en la gente, volver a soñar, volver a ilusionarme, volver abrir mis sentimientos a una nueva persona, en resumen, demostrar que aprendí la lección y que ya no me escondo detrás de todas mis capas de miedos y dudas… y bueno, eso algo que aún no sé cómo haré, pero supongo que por el momento el un paso a la vez retumbando en mi cabeza es suficiente.

Este post es mi forma de hacer catarsis, de cerrar etapas; y si bien es verdad no eh llorado al escribirlo, la melancolía es algo que aún me acompaña cada que pienso en ti, o algo me hace recordarte. El tiempo pasará y cuando menos lo recordemos las heridas sanarán y podremos tomar una copa como antes, brindando por los logros del otro, por nuestra felicidad, por las cosas buenas y malas de la semana o solo por el puro gusto de encontrarnos. Espero con todo mi corazón que así sea, y que si bien es verdad el tiempo no le tiene pena a nada ni a nadie, la amistad que alguna vez tuvimos sea más fuerte que todo esto…incluso que el propio tiempo.

"I believe you can't appreciate real love until you've been burned"


jueves, 11 de mayo de 2017

No quiero hacerte daño


Hace ya más de 2 años, exactamente un 30 de diciembre de 2014, a las 6 y 10 de la tarde, me dijiste: 
“Yo tampoco quise hacerte sentir mal, pero a veces hacemos cosas que pensamos son las correctas y no nos damos cuenta que herimos a las personas que queremos, obviamente sin querer; tuve una razón para no salir contigo antes, y ahora que lo pienso; siento que fueron muy estúpidos mis motivos...pero de verdad, no es porque no quisiera... si tenía muchas ganas de salir contigo y bueno mis acciones sin querer tuvieron el efecto que menos deseaba…”

Para luego agregar:

“Monse… me gustas, y mucho...solo que quería estar totalmente seguro de lo que siento... por eso no salía contigo, si entendía tus insinuaciones y si tenía tiempo, pero no salía contigo porque quería estar seguro de lo que siento por ti, porque te mereces a alguien que este seguro de lo que siente, es eso, y es lo que he querido decirte desde hace semanas en persona...”

Es cierto, a veces hacemos cosas que pensamos son las correctas, y que con eso evitamos lastimar a la otra persona, pero en realidad lo único que hacemos es ocultarnos bajo la sombra del miedo.
Miedo a lo que tenemos en frente, miedo abrir las alas y ver si ya podemos volar, miedo a fracasar, miedo a pasarla mal, miedo a que no salga como queremos; miedo a vivir…

Mi más tonta excusa  fue decir “no quiero hacerte daño”, y pensar que era mejor así…
¿Y sabes que es lo peor?, que entre no querer hacernos daño, se van pasando los días, meses y años… y nos vamos lastimando peor aún de lo que se supone no queríamos… 
Ojala no quiera el destino, y en uno de esos giros, uno de los dos se suelte de la espiral y acabe muy lejos, tan tan lejos, que quizá ya no puede volver…

Ya cometimos este error antes, y estamos a punto de cometerlo de nuevo…
Solo me queda preguntar ¿en verdad no hemos aprendido nada de nuestros errores del pasado?, ¿en verdad debemos seguir dando vueltas sobre el mismo triste circulo?

Yo no quiero eso, pero como alguna vez me dijiste, yo no puedo sola, debes ayudarme, si te encierras en ti mismo, no podré sacarte de ahí, estas demasiado lejos…está demasiado oscuro…hay demasiados demonios… y algunos son peores que los míos… 

"You GAVE ME reasons to believe that you would do the same for me"


miércoles, 10 de mayo de 2017

If I could turn back time



Hace mucho tiempo existía una personita como tú, que cree en el amor eterno, el alma gemela, los hilos rojos que unen nuestro meñique; incapaz de ver todo lo cruel que puede llegar a ser el mundo…

Después de muchas cosas malas, esa personita fue cambiando, y cubriéndose de capas y capas de miedos, de dudas y de desconfianza, pero más que otra cosa, aprendió a protegerse… a no creer a la primera persona que dijera quererla, a ser lejana, esquiva… desconfiada. Yo diría que en realidad con el tiempo se partió en dos… una se quedó con todo y la otra; la otra que simplemente se extravió entre sueños, miedos y desilusiones…

Tú la conociste en la etapa en que se estaba dando esta división…y aunque con el tiempo llego a gustarte la mitad que se quedó con todo, siempre eh pensado que a quien realmente quieres es a la extraviada Ahiteru. Lo eh creído siempre, debido a que ella es como tú, y finalmente son los rezagos de ella los que siempre te han gustado… como se engríe, como sueña despierta, o es calientita cuando se descuida y se olvida las corazas…

El peor de mis miedos era que Aishiteru vuelva y reclame su lugar, y tú… tú lo conseguías con solo media hora de compañía, con una broma, con un beso, con tu mano en una mejilla, con caminar, con conversar… con existir.

Era importante la explicación anterior, porque necesito que entiendas el porqué de todo lo que hice, dije o deje de hacer, con la finalidad de “alejarte” de mi vida.
Es simple alejar a las malas personas, encuentras una cosa mala, y listo, se callan y se van… pero a ti, ¿cómo podría alejarte a ti?

Tu eres el motivo perfecto para que Aishiteru quiera su vida de nuevo, pero ella vuelve y no se da cuenta de nada, no se da cuenta que ambas quedamos expuestas…   
Y es que yo vivo de lo que es ella; si ella es feliz, yo soy invencible, imparable; pero si ella está triste, mi mundo se cae por pedazos… como ahora.


If I could turn back time, If I could find a way,I'd take back those words that hurt you



lunes, 8 de mayo de 2017

Miedos, demonios, suspiros y tiempo...



Los días sin ti saben a frío, saben a le falta algo a mi alma...ese algo al que tantas veces me negué, ese algo al que tanto miedo tuve de volver a sentir.
Tú te vas y mi calma se va contigo, y cuál presagio regresa la angustia, el dolor en el pecho, la nostalgia, el insomnio,los demonios y como no, los inservibles si hubiera...

Si hubiera besado tus labios cada que tuve oportunidad...

Si hubiera aprovechado cada día que pude tocarte, que pude conversar contigo...hoy te hablo y hablo, con la más mínima y tonta excusa y siento solo el frío de tu compromiso a contestarme...

Si hubiera tenido el valor de decirte q insistía tanto en verte ese día, porque estaba lista para decirte que moría de miedo, pero que no quería perder más años sin tí...que no prometía sería perfecta pero que lo intentaría...

Si hubiera tenido el valor de besarte el día de mi cumpleaños, porque en realidad moría por hacerlo, pero tuve vergüenza...quizá no hubiera acabado de congelar tu corazón y sentimientos hacia mi...

Hoy me repito cual mantra que estaremos bien, que todo pasa, que volveremos a ser amigos, que si no pudo ser es por algo... y mil excusas más que mientras más repito, más las odio, porque sé que solo tratan de hacerme sentir mejor...

Odio al tiempo, al destino y a sus trampas, y cada recuerdo que viene a mi cabeza...

Odio saber que te hice daño, y por fin entiendo que me lo merezco.

Perdona este post y su cobardía, perdona la ausencia que se viene, solo espero que entiendas que necesito volver a ser yo...pero esta vez sin ti...