Hasta mis labios llegaba el sabor del agua salada, el viento revolvía mi cabello, - ¡que bello se veía el atardecer!-.
Bajo mis pies la arena blanca era un suave masaje, - que spa, ni que nada- mis uñas rojo cereza brillaban bajo la blancura y la espuma del mar que subía y bajaba al ritmo de la marimba que se escuchaba desde la palapa donde una mujer hacia trencitas a una pequeña.
Las horas se habían evaporado por el calor, los minutos refrescaban el ambiente y una gota de sudor atravesó mi pecho y contorneo mi ombligo, una pareja de enamorados acababa de pasar frente a mi, - de seguro luna de miel- yo preferiría en ese momento la soledad acompañada de las conchas, de los colores del mar al caer el sol, de la brisa del agua salada que besaba mis mejillas y del suave calor que me abrazaba.
El aroma del pescado frito, de agua de coco, de cerveza bien fría, de limón recién partido se mezclo y llego a mi como amor a primera vista, a lo lejos solo una pequeña embarcación se veía oculta por las luces del pueblo que poco a poco cobraban vida, y una a una las estrellas vestían el cielo.
Mi vestido blanco de lino bailaba con el viento, - ¿ya era tarde?, no lo se- a no más de diez metros la fiesta en la playa daba inicio, la fogata, los amigos, el baile, la vida; susurrante como el soplo alguien dijo mi nombre – voltee gusto cuando mi despertador sonaba, eran las 7 de la mañana hora de ir al trabajo-.
Sin mucho rollo me presento: soy Aki y entre locura y desfiguro agradezco a Elina y su blog “Recuerdos De Amor” por permitirme estar en este su blog en esta 8° emisión del Festival Swinger y espero hayan disfrutado de Arena, espuma y vida.